Noruega goza de una dinámica tradición ensayística que se remonta al autor danés-noruego Ludvig Holberg (1684-1754).
Noruega formó parte de una unión política con Dinamarca desde 1380 hasta 1814. Durante este tiempo, el danés se convirtió en la lengua del gobierno y de la literatura. El noruego Ludvig Holberg (1684-1754) desempeñó un papel fundamental en la creación de una tradición literaria conjunta danés-noruega. Las ingeniosas comedias de Holberg tuvieron un gran impacto en el desarrollo del teatro danés, mientras que su influencia en Noruega giraba en gran medida en torno a sus escritos y ensayos históricos (ver Holberg en Project Runeberg). Los autores noruegos de finales del siglo XVIII se veían a sí mismos como los cultivadores del legado humanista clásico de Holberg.
En 1814 Noruega inició una unión con Suecia que duró hasta 1905 cuando Noruega fue reconocida como un estado soberano. A lo largo del siglo XIX, surgieron dos versiones del noruego escrito. Mientras el Bokmål («Noruego de Libro») creó un híbrido danés-noruego transformando la fonética del danés escrito para reflejar la pronunciación noruega, el Nynorsk («Nuevo Noruego») fue concebido como una nueva forma lingüística recopilada a partir de dialectos noruegos occidentales. Los ensayos de Holberg fueron una gran fuente de inspiración para Aasmund Olavsson Vinje (1818-1870), uno de los primeros autores en usar el Nynorsk con un propósito literario. Utilizando el Nynorsk, Vinje creó obras provocativas e inteligentes sobre temas que abarcan desde la filosofía y la política hasta la literatura y el lenguaje.
A medida que avanzaba el siglo XIX, emergió un grupo de expertos ensayistas noruegos. En el periodo de entreguerras, los autores radicales de izquierda utilizaron ensayos que expresaban en un tono mordaz y a la vez elegante su compromiso e indignación ante problemas relativos a asuntos culturales y políticos.
Más recientes son los escritores noruegos que se han convertido en defensores de los ensayos filosóficos. Hans Skjervheim (1926-), es un destacado autor que no desarrolla la novela y que utiliza los ensayos para presentar temas complicados de una manera abierta, para debatirlos usando un lenguaje no académico y para analizarlos en relación a problemas que son universales para el ser humano.
Los ensayos han recibido por parte de las revistas literarias noruegas un registro libre muy particular y muchos autores noruegos han producido ensayos literarios junto con sus propias obras de ficción y no-ficción. Además, un grupo de escritores que no desarrollan la novela como género literario, hacen uso de este estilo ensayístico cuando escriben para el público general. El profesor Trond Berg Eriksen ha escrito tanto ensayos como libros de texto a modo de introducción sobre la historia de las ideas. Y el trabajo del profesor de antropología social Thomas Hylland Eriksen sobre Øyeblikkets tyranni («La Tiranía del Momento, 2001»), se presenta a manera de ensayo para expresar su tema principal de una forma clara y fácilmente comprensible.
Por NORLA – Literatura Noruega en el Extranjero